Hola, mi nombre es Gemma, tengo 58 años, estoy casada, tengo dos hijas y la enorme alegría de sentirme hija de Dios. Muchos me conocéis porque soy voluntaria de Cáritas Diocesana de Madrid y soy responsable de nuestra Cáritas Parroquial.
Aunque soy del barrio mi infancia y juventud han estado relacionadas con otras parroquias en las que mi fe, adquirida en el entorno familiar, fue manteniéndose viva; mi vínculo con Santa Paula comenzó en 2002 cuando mi hija mayor comenzó la preparación para recibir su 1ª Comunión, desde entonces Santa Paula fue entrando en mi vida celebrando momentos con el Señor: la comunión de mis hijas, sus confirmaciones, los campamentos SP que tanto me han aportado, mis bodas de plata … y así el Señor, me fue llevando a ofrecer mi tiempo a mis hermanos colaborando con las personas que llevaban la Cáritas parroquial.
Ya son más de 5 años recibiendo este regalo y en los que la vida de Santa Paula es el motor de la fe que he recibido del Señor y que me anima a participar de lleno en esta comunidad parroquial que me acogió, de manera muy especial en el grupo de madres, que ha sido un espacio espiritual en el que he conocido más sobre la doctrina de la Iglesia, la Santísima Trinidad y la devoción a la Santísima Virgen y un espacio humano y personal de encuentro con personas maravillosas que han sido guías en mi camino vital y religioso. La Hermandad de San Blas y mi querida ermita también han sido un encuentro importante en mi travesía de fe, la vida de la parroquia está tan unida a esta devoción que me fortalece y aviva mi amor a Cristo y a la Virgen, opino que estos cultos en particular, mantienen en el barrio un entorno espiritual y de tradición religiosa.
Doy gracias a Dios, por ofrecerme Santa Paula como hogar para compartir con El y todos vosotros, mis hermanos. Estoy convencida de que la Comunidad S.P. ha dado, da y dará muchos frutos y si es su voluntad espero que el Señor me permita seguir colaborando.
